Cuando una aplicación llega a producción, tarde o temprano alguien pregunta: “¿quién cambió esto?”. Si el sistema solo conserva el valor actual, responder puede ser imposible.

La auditoría debe considerar desde el inicio qué eventos son importantes y qué contexto debe guardarse.

Qué conviene registrar

Usuario, fecha, operación, registro afectado y valores relevantes antes y después del cambio son elementos comunes. En procesos sensibles también puede ser necesario guardar motivo, origen o aprobación relacionada.

No todo evento necesita el mismo nivel de detalle. Registrar demasiado puede generar ruido y costos innecesarios, mientras registrar muy poco deja huecos.

Historial entendible

Además del log técnico, los usuarios pueden necesitar una vista amigable del historial. Saber que “el campo X cambió de A a B” es más útil que revisar una estructura interna difícil de interpretar.

Diseñar auditoría desde el principio convierte el historial en una capacidad del producto, no en un parche posterior.

Previous PostNext Post

Comments are closed